boba.es.

boba.es.

¿Por qué nadie debería llevar un poncho a un concierto de rock? Una historia de terror

Introducción

En este artículo vamos a hablar sobre una experiencia terrorífica que viví hace unos años en un concierto de rock. La protagonista indiscutible de esta historia es una prenda de vestir muy común en algunas partes del mundo, pero que en un concierto de este tipo puede convertirse en un verdadero problema: el poncho.

El poncho, la peor elección para un concierto de rock

Hay muchas razones por las que nadie en su sano juicio debería llevar un poncho a un concierto de rock. Primero, y quizás lo más evidente, es que no protegerá al portador de la lluvia, sino que más bien lo dejará empapado de la cabeza a los pies. Además, puede ser una prenda incómoda y estorbosa para bailar y saltar al ritmo de la música. Pero el verdadero problema de los ponchos en un concierto de rock es que pueden convertirse en un auténtico peligro si hay mucha gente en un espacio reducido. En mi experiencia personal, asistí a un concierto en el que una chica se puso un poncho de plástico bastante grande. En medio del concierto, sin previo aviso, comenzó a moverse de manera descontrolada, agitando los brazos y girando sobre sí misma.

El poncho se convierte en un arma

En cuestión de segundos, el poncho se había convertido en un arma peligrosa. La chica chocaba con las personas a su alrededor, las empujaba y les daba golpes con los brazos extendidos. Algunos asistentes al concierto comenzaron a alejarse de ella, pero otros no tuvieron tiempo de reaccionar y acabaron recibiendo algún golpe. La situación se agravó cuando el poncho se enganchó en algo y la chica, sin darse cuenta, comenzó a arrastrar todo lo que encontraba a su alrededor.

El caos se apodera del concierto

El caos se adueñó del concierto cuando la chica comenzó a arrastrar sillas, botellas de plástico y otros objetos que encontraba en su camino. La gente intentaba apartarse, pero el espacio era limitado y muchos tuvieron que saltar o agacharse para esquivar el poncho. En ese momento, el artista que estaba en el escenario bajó la música y pidió a la gente que se calmara y se alejara de la chica con el poncho.

El final de la pesadilla

Finalmente, un grupo de gente logró acercarse a la chica y quitarle el poncho de encima. La chica, ajena a lo que había ocurrido, siguió moviéndose al ritmo de la música mientras el poncho quedaba tirado en el suelo. El concierto pudo continuar, pero la experiencia había quedado grabada en la mente de todos los presentes.

Conclusión

Después de lo vivido en ese concierto, he reflexionado sobre los peligros que puede conllevar llevar determinadas prendas a un evento masivo como un concierto de rock. El poncho puede parecer una elección cómoda y práctica en algunos contextos, pero en un concierto de rock puede convertirse en un verdadero peligro para el portador y para los que están a su alrededor. Por eso, mi consejo es que optéis por prendas cómodas y que no entorpezcan vuestro movimiento, como camisetas, pantalones y zapatillas deportivas. Y por supuesto, ¡dejad los ponchos en casa!