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Historias de terror de un teléfono sin batería

Introducción

¿Alguna vez te ha pasado que estás en un lugar desconocido, sin nada que hacer y de repente te das cuenta de que tu teléfono se ha quedado sin batería? Podría parecer algo sin importancia, pero para muchas personas puede ser una auténtica pesadilla. Y si eres de esas personas, estás de suerte, porque hoy vengo a contarte algunas historias de terror de un teléfono sin batería.

La espera interminable

Hace unos años, estaba en una sala de espera del hospital durante una hora y media esperando a un amigo que estaba teniendo un procedimiento médico. Tenía mi teléfono conmigo para pasar el tiempo, pero después de unos minutos me di cuenta de que la batería estaba en rojo. Intenté desesperadamente encontrar una toma de corriente en la sala de espera sin éxito y el cargador portátil también se había quedado sin energía. Así que me senté allí, sin nada que hacer más que mirar alrededor o leer los mismos folletos repetidos en la sala de espera. Pasaron los minutos, se convirtieron en horas, y mi amigo finalmente llegó a su cita. Pero para él no había pasado tanto tiempo, mientras que para mí, sin un dispositivo móvil para entretenerme, la espera se sintió interminable.

La duda existencial

Una vez estaba en mi casa sin nada que hacer, cuando mi teléfono se quedó sin batería. No era un gran problema, pero luego me di cuenta de que no sabía la contraseña de mi Wifi. Me había acostumbrado tanto a tener mi teléfono como una extensión de mi memoria que ni siquiera recordaba la clave que había utilizado para conectarme a Internet. Como no había nada más que hacer en mi casa que mirar televisión, me di cuenta de que no recordaba el canal de mi programa favorito. Y, por si fuera poco, también me di cuenta de que no recordaba la dirección de mi propio correo electrónico. Me sentí abrumado y aburrido al mismo tiempo, sin saber cómo pasar el tiempo de otra manera.

El día perdido

En una ocasión, estaba en Washington DC para una reunión de negocios, y después de un largo día de trabajo, salí del hotel para buscar un lugar dónde cenar. Aproximadamente a un kilómetro del hotel, me di cuenta de que mi teléfono se había quedado sin batería, lo que significaba que no podía usar mi mapa para volverlo al hotel. Después de caminar sin rumbo durante más de una hora, me di cuenta de que no tenía idea de dónde estaba y mi única opción era buscar un lugar donde comprar un cargador. Después de varios intentos fallidos, encontré una tienda abierta y compré un cargador portátil. Finalmente, pude llegar al hotel, casi cuatro horas después de haber salido. Así perdí todo el día y un poco más por culpa de un teléfono sin batería.

Cierre

Las historias de terror de un teléfono sin batería pueden parecer banales, pero para muchas personas son situaciones muy estresantes. Desde la espera incómoda en una sala de espera hasta la pérdida de un día completo a causa de la falta de carga de un dispositivo móvil, la batería de nuestros teléfonos se ha convertido en una necesidad básica en nuestras vidas diarias. Así que, si estás leyendo esto y has pensado que tu teléfono se ha quedado sin batería, busca un cargador y enchúfalo. Lo último que querrás es encontrarte en una situación de la que no puedas escapar porque no puedes conectarte a internet o porque no tienes un mapa para guiarte. La próxima vez que salgas, asegúrate de estar preparado para afrontar cualquier situación: llévate un cargador portátil, una batería de respaldo, o simplemente carga tu teléfono antes de salir. ¡No esperes a que sea demasiado tarde!