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Episodios inolvidables de la vida en pantuflas: recuerdos de la cuarentena

Introducción

La cuarentena ha sido un periodo muy especial en nuestras vidas, para algunos ha significado un tiempo para reflexionar, para otros una oportunidad para aprender algo nuevo, y para muchos también ha sido una temporada para descansar y relajarse en casa. En mi caso, la cuarentena me ha regalado momentos inolvidables de risas y entretenimiento junto a mi familia, todo esto gracias a estar en casa con nuestras pantuflas puestas.

El inicio de la cuarentena

Recuerdo muy bien cómo comenzó todo, fue una tarde soleada de marzo cuando se anunció la medida del aislamiento social. Al principio, admito que me entró un poco de pánico al pensar en estar encerrada en casa sin poder salir, pero pronto me di cuenta de que esta era una oportunidad para hacer cosas que normalmente no tenía tiempo de hacer. Así que decidí aprovechar este momento y comencé a hacer un montón de cosas que siempre había querido hacer pero nunca había tenido tiempo, como leer un libro, cocinar una receta complicada y ver alguna serie que tenía pendiente.

El descubrimiento de las pantuflas

Además de hacer todas estas cosas, había algo que me estaba volviendo loca: mis pies estaban siempre fríos. Por mucho que me pusiera calcetines, seguían helados. Fue entonces cuando decidí comprar unas pantuflas por internet y déjenme decirles, esto fue una de las mejores decisiones que tomé durante la cuarentena. No sé cómo había podido vivir sin ellas antes. Mis pies estaban calentitos y yo estaba cómoda, no necesitaba nada más. Comencé a usarlas a todas horas, incluso para hacer mis llamadas virtuales con mi jefe, y me sentía estupenda.

La diversión en familia

Pero lo mejor de todo esto fue que mi familia también se sumó a la moda de las pantuflas, y pronto estábamos todos en casa con nuestros pies calentitos y acogedores. Y esto fue el comienzo de una nueva rutina: las tardes de juegos en familia, todo esto con nuestras pantuflas puestas. Uno de los juegos que más nos gustaba jugar era el Pictionary, aunque en vez de dibujar sobre papel, lo hacíamos en la pizarra de la cocina con un rotulador lavable. Los momentos de risas y confusión eran eternos, pero lo importante era estar juntos.

Los días de lluvia

Uno de los episodios inolvidables de esta cuarentena fue un día en el que llovió tanto que parecía que el agua se iba a llevar la casa. Todos estábamos aburridos, y fue entonces cuando decidimos hacer una sesión de cine en casa. Pero no queríamos hacer una sesión de cine cualquiera, queríamos hacer algo especial. Lo que se nos ocurrió fue hacer una lista de las películas que más nos gustaban de la infancia y escribirlas en un sombrero. Uno por uno, sacábamos un papelito y veíamos la película que allí estaba escrita. Fue un momento de nostalgia y alegría para todos, y lo mejor de todo, fue que lo hicimos todos juntos.

La repostería

Otro de los momentos inolvidables de la cuarentena fue cuando descubrimos que mi hermana es una experta en repostería. Era algo que no sabíamos de ella, pero un día decidió sorprendernos con un pastel de chocolate hecho desde cero, y déjenme decirles, fue espectacular. La verdad es que todos nos quedamos boquiabiertos con su habilidad para la repostería, y desde entonces, todas las tardes hacíamos alguna deliciosa receta que ella nos enseñaba. Fue un momento especial porque aprendimos algo nuevo y también disfrutamos de ricos postres todos juntos.

Conclusión

En definitiva, esta cuarentena ha sido una temporada muy especial en nuestras vidas, llena de momentos inolvidables que nunca olvidaremos. Desde el descubrimiento de las pantuflas, hasta las tardes de juegos en familia y las tardes de repostería, fueron momentos que nos permitieron estar juntos, aprendiendo cosas nuevas y disfrutando de la vida en casa. En resumen, no podría estar más agradecida por todos estos momentos que la vida nos regaló durante la pandemia y que no habrían sido posibles sin las pantuflas.