El placer de hacer nada: Güevonadas básicas para principiantes

Introducción

¿Te has preguntado alguna vez qué se siente al hacer absolutamente nada? Muchas veces, estamos tan inmersos en nuestras rutinas diarias que nos olvidamos del placer de simplemente sentarnos y no hacer nada. Esto es especialmente cierto en nuestros tiempos modernos, donde la idea de estar siempre ocupado es glorificada. Pero ¿y si te dijera que tomarte unos momentos para hacer nada puede ser justo lo que necesitas? En este artículo, te presentaré algunas güevonadas básicas que puedes hacer para comenzar a disfrutar del placer de no hacer absolutamente nada.

¿Qué es una güevonada?

Antes de profundizar en las güevonadas básicas, es importante entender qué es una güevonada. En resumen, una güevonada es cualquier actividad que no tiene ningún propósito real pero que te hace feliz o te permite relajarte. Puede ser algo tan simple como sentarse en un banco y observar a la gente caminar o perder el tiempo en internet viendo videos de gatos. Lo importante de una güevonada es que te permite desconectarte del mundo y simplemente disfrutar del momento presente.

Güevonadas básicas para principiantes

Ahora que sabes qué es una güevonada, es hora de presentarte algunas güevonadas básicas para principiantes. Estas actividades son simples pero efectivas y te permitirán disfrutar del placer de hacer nada.

1. Simplemente estar

Esta güevonada es probablemente la más básica de todas. Todo lo que tienes que hacer es encontrar un lugar cómodo para sentarte y simplemente estar. No tienes que hacer nada en particular, solo sentarte, respirar y disfrutar del momento presente. Puede ser en tu patio trasero, en un parque cercano o incluso en tu propia sala de estar. Solo asegúrate de no tener ninguna distracción cerca, como tu teléfono o computadora.

2. Tomar una siesta

Tomar una siesta puede parecer una pérdida de tiempo, pero en realidad es una güevonada muy efectiva. No solo te permite descansar y recargar energías, sino que también te permite desconectarte del mundo por un rato. Además, los expertos dicen que tomar una siesta corta puede aumentar tu productividad y creatividad.

3. Leer un libro sin objetivo alguno

¿Cuándo fue la última vez que leíste un libro solo por placer? Si la respuesta es "hace mucho tiempo", entonces esta güevonada es para ti. Todo lo que tienes que hacer es encontrar un libro interesante, acurrucarte en tu sofá y empezar a leer. No tienes que preocuparte por terminar el libro o comprender cada detalle. Solo disfruta del proceso de leer y de dejarte llevar por la historia.

4. Ver una película simplemente por el placer de verla

Todos hemos visto películas que nos recomendaron o que fueron premiadas pero que realmente no disfrutamos. Esta güevonada consiste en ver una película simplemente porque quieres verla, sin importar si es buena o mala. Puede ser una comedia tonta, un drama lacrimógeno o una película de terror. Solo asegúrate de tener suficiente comida chatarra y una bebida refrescante a tu lado.

5. Pasear sin rumbo fijo

Esta güevonada es ideal para aquellos que disfrutan de caminar pero odian tener un objetivo en mente. Todo lo que tienes que hacer es salir a caminar sin rumbo fijo. Puedes caminar por tu vecindario, explorar un parque cercano o simplemente caminar sin un destino en mente. Disfruta del paisaje, respira aire fresco y simplemente déjate llevar.

6. Bañarse durante horas

Esta güevonada es perfecta para aquellos que disfrutan de relajarse en la bañera. Todo lo que tienes que hacer es llenar la bañera con agua caliente, añadir sales de baño y dejarte llevar. Puedes leer un libro, escuchar música o simplemente cerrar los ojos y disfrutar del calor del agua.

Conclusión

En nuestra sociedad moderna, estamos constantemente ocupados y siempre sintiendo la necesidad de hacer algo. Pero a veces, lo mejor que podemos hacer es simplemente no hacer nada. Las güevonadas nos permiten desconectarnos del mundo y disfrutar del momento presente. Espero que estas güevonadas básicas para principiantes te hayan inspirado a tomar un momento para hacer nada y simplemente disfrutar del placer de estar en el presente. ¡A disfrutar!